La revolución catalana

estelada-enric

Poco después de iniciarse la Gran Guerra (llamada después Primera Guerra Mundial), Lenin dijo que el Zar Nicolás había hecho “un regalo a la revolución” entrando en dicha guerra. Y algo parecido podría hacer el gobierno del Partido Popular en fechas cercanas.

Recientemente hemos sido testigos de cómo las instituciones políticas catalanas han iniciado un camino hacia la posible independencia del pueblo catalán, no sin muchas contradicciones y problemas internos. El independentismo catalán vive su mejor momento, y la actitud de las instituciones españolas no hacen más que ayudar a la causa con sus intentos de reprimirla a golpe de constitucionalismo. Y ahora se ha anunciado una posible fecha y pregunta para una consulta por la independencia de Cataluña, fruto de una larguísima negociación y un consenso sin precedentes entre gran parte de las fuerzas parlamentarias catalanas.

La pregunta tiene muchos recovecos oscuros, pero la mayoría de catalanas y catalanes han aceptado que es mejor eso que nada. Y además, incluye también la posibilidad de votar indirectamente a favor de una opción federal por medio del formato de pregunta doble, ya que el parlamento catalán es perfectamente consciente de que el federalismo ha sido siempre la opción mayoritaria en Cataluña, en grave crisis en los últimos tiempos debido a la actitud de las instituciones españolas hacia las reivindicaciones de Cataluña y, a la vez, debido a la apropiación del concepto por parte del PSC en las últimas elecciones catalanas. Pero la pregunta en sí no es lo más importante de todo. Lo verdaderamente importante es: ¿qué va a pasar ahora?

La pregunta ha causado euforia en las redes sociales, y últimamente salen como setas los artículos que hablan sobre ella, para analizarla o para criticarla, para ofrecer opciones de voto o bien alternativas. Pero la cruda y dura realidad es que es muy difícil que la consulta tenga lugar, por no decir imposible. Nos hallamos ante un escenario dantesco, en el cual pueden tener lugar muchas opciones y muchas variables. ¿Cuáles podrían ser estas?

La primera opción es que finalmente pueda celebrarse la consulta. Para que este hecho tuviera lugar, desgraciadamente es necesario que el gobierno de Madrid la autorice, cosa que es muy poco probable que pase. Al menos hasta la fecha, la posición tanto del partido del gobierno como la de la posición ha sido de un “no” rotundo, apelando al marco constitucional (pese a que éste no la impide implícitamente), y no se les ve intención alguna de cambiar dicha postura por ahora. Podría darse el caso de que Bruselas tomara cartas en el asunto y obligara al gobierno español a autorizarla, pero Europa tampoco está muy por la labor, y ya ha reiterado en numerosas ocasiones que todo es un “problema interno” de España en el cual no tienen intención de intervenir. Y veo también complicado que esta postura cambie, pese a ser más probable un cambio de actitud por parte de Europa que no por parte de España.

Suponiendo que se diera finalmente esta primera opción, se abrirían muchísimas variables sobre el referéndum. Los sondeos hechos por diferentes medios de comunicación coinciden en que ganaría el “sí” en ambas preguntas, con una mayor amplitud en la segunda que en la primera, pero como se dijo recientemente, no existe ninguna oficina de patentes de naciones de nueva creación a las que llevar el resultado del referéndum. Fuera la que fuese la respuesta más votada al referéndum, éste no es vinculante, por lo que la consecuencia lógica a la celebración del referéndum sería una larga negociación por parte de los gobiernos español y catalán, que acabaría resumiéndose en un “tú me das, yo te doy”, con mayores ventajas hacia un lado u otro dependiendo de lo que saliera en el referéndum. Es decir, en caso de que la opción más votada fuera el “no” a la primera pregunta (el cual ya impide de por sí el poder participar en la segunda), con toda seguridad el gobierno de Artur Mas abandonaría la senda del soberanismo, haría un inmenso “donde dije digo, digo Diego” (al más puro estilo de los tiempos pujolistas), y establecería pactos tanto con los populares como con los socialdemócratas para poder mantener y hacer viable el estatus quo (ya que dicha viabilidad está en jaque debido a la prohibitiva deuda acumulada por la Generalitat). En caso de que la opción más votada fuera el “sí/no”, podría abrirse un gran debate federalista que el PSOE y el PSC recibirían con los brazos muy abiertos, y que les allanaría el camino para crear un nuevo sistema autonomista 2.0, pasando del “café para todos” al “galletitas para acompañar los cafés” (y dicho sistema autonomista pseudofederalista quizá mejoraría ligeramente la situación, pero tendría carencias similares a las del sistema actual). En caso de que la opción ganadora fuera el “sí/sí”, la Generalitat convergente tendría la sartén por el mango y podría obtener múltiples favores y ventajas por parte del gobierno español si supiera jugar bien sus cartas. Sin duda Cataluña podría conseguir un nuevo estatus, que seguramente no acabaría de satisfacer del todo a nadie salvo al propio gobierno convergente, y que calmaría las ambiciones independentistas del pueblo catalán, al menos temporalmente. O también podría desembocar en una reacción contraria por parte del Estado español, que intentaría deslegitimar por todos los medios el resultado del referéndum (que no olvidemos también que variables como los porcentajes de participación podrían condicionar muy duramente la interpretación del resultado).

Sea como fuere, irónicamente por vía del referéndum acabarían ganando los de siempre, ya que, como bien han apuntado las CUP, este referéndum se ha cocinado desde el poder sin contar con las clases populares, y como hemos podido ver, cualquiera de los resultados posibles al referendum llevarían inevitablemente a una nueva victoria del establishment, a una reafirmación de los poderes fácticos que ahora mismo ven peligrar su posición debido al creciente descontento popular. Todo se reduce a una negociación entre diferentes aspectos del poder. La burguesía catalana, apoyo fundamental del régimen franquista en el pasado y pieza clave del régimen postfranquista monárquico-autonomista en el cual vivimos, ha visto agotado el sistema autonómico y necesita un nuevo reajuste de su encaje en las instituciones, y el referéndum es la via de saber hasta dónde pueden tensar la cuerda. Es su encarrilamiento en el tren de las negociaciones.

Pero la cosa no acaba aquí. Como ya hemos dicho, este primer escenario es bastante improbable, y lo más seguro es que tenga lugar una segunda opción.

Esta segunda opción sería que el referéndum no se pueda celebrar de ninguna de las maneras. El gobierno convergente sabe perfectamente que ésta es la opción que seguramente tendrá lugar, pero ya lo tienen todo bajo control. La consulta ha sido anunciada poco antes de final de año intencionadamente para poder así ganar los votos favorables de ERC a los presupuestos convergentes, plagados de nuevos recortes. Es también una manera de desviar la atención respecto a otros temas (y en los últimos años CiU ha sabido tapar muy bien con la estelada su nefasta gestión). Y el hecho de establecer la fecha a un año vista tampoco es casual: la Generalitat burguesa gana un año más de tiempo para seguir negociando, y antes de dicha fecha tendrá lugar el referéndum escocés, que podría ser una útil referencia. Pero sea como fuere, a un año vista el pueblo catalán espera un referéndum, que tras anunciarse que no puede celebrarse llevaría sin duda a unas nuevas elecciones plebiscitarias… otra vez.

Pero el pueblo catalán ya ha demostrado que no se traga eso de las elecciones plebiscitarias, y sin duda quienes se arriesgan a perderlo todo son CiU. Además, vivimos en una época en la que en Cataluña está teniendo lugar una mobilización ciudadana sin precedentes, con el auge y crecimiento exponencial de las CUP, la recuperación de terreno perdido (y la ganancia de terreno nuevo) por parte de ICV-EUiA, y el éxito creciente del Procés Constituent de Teresa Forcades y Arcadi Oliveres. El pueblo catalán está más organizado que nunca, la PAH funciona en Cataluña mejor que en ningún otro sitio y en múltiples municipios están teniendo lugar iniciativas muy interesantes. En el municipio de Girona donde yo personalmente resido han tenido lugar iniciativas cooperativistas muy interesantes como la Escudella Solidària, sistema autogestionario de comedores sociales y alimentación a los desfavorecidos, y se está gestando una interesante candidatura municipalista pura que es fruto de todo el trabajo asociativo que lleva años funcionando y obligando a los poderes fácticos a adaptarse a las nuevas reivindicaciones del asociacionismo popular.

Así pues, tras las elecciones plesbicitarias catalanas, consecuencia de la negativa a la celebración del referéndum por parte del gobierno español, podrian darse dos panoramas parlamentarios muy distintos. Puesto que en dichas elecciones todos los partidos tendrían que posicionarse a favor o en contra de la independencia, las opciones posibles serían, por un lado, una mayoría en contra de dicho derecho, y por el otro, una mayoría a favor.

El primer escenario, menos probable, tendría lugar en caso de que el PSC finalmente se decante en contra del “Dret a decidir”, y que junto con el PP y C’s logre crear un pacto de gobierno similar al que hubo en la Euskadi de Patxi López. En este caso, el proceso soberanista quedaría interrumpido en seco, y la lucha ciudadana tendría que continuar por vías municipalistas y cooperativistas, con dificultades similares a las de ahora.

El segundo escenario, más probable, sería aquel en el cual los partidos favorables a la independencia representaran una mayoría parlamentaria suficiente. Pero dentro de este escenario también habría dos posibles variables: que la fuerza más votada (y por tanto, la que dirigiera el proceso) fuera CiU, o bien que fuera ERC. En caso de que fuera la primera, sin duda continuarían negociaciones similares a las que ha habido hasta ahora. Un retorno a la situación de 2012, un “vuelta a empezar” (opción que yo veo poco probable, ya que el pueblo catalán ha quedado muy escarmentado de estos años de gobierno masista, pero también es posible que CiU lograra recuperar en todo este tiempo su prestigio perdido). En caso de que fuera ERC, tendría sin ningún tipo de dudas una Declaración Unilateral de Independencia, que contaría con el apoyo de ICV-EUiA y de las CUP (y puede que incluso de la propia CiU, y, por qué no, incluso del PSC en caso de que este finalmente se decantara por el “Dret a decidir”). Aunque tampoco descartemos una DUI en el caso de que fuera CiU quien capitaneara el proceso tras dichas elecciones plesbicitarias.

Repasando este enorme río lleno de bifurcaciones que se nos presenta, siguiendo siempre los cauces que representan las opciones más probables, tenemos que:

1.- El referéndum no ha sido autorizado.
2.- En consecuencia se han celebrado elecciones plesbicitarias en Cataluña.
3.- Las elecciones plesbicitarias han sido ganadas por los partidos favorables a la independencia.
4.- El parlamento catalán ha emitido una Declaración Unilateral de Independencia.

Y luego, ¿qué? Pues tenemos una nueva bifurcación en el camino. El nuevo Estado catalán independiente podría entrar en la Unión Europea… o podría no entrar. Y como el propio Artur Mas ha reconocido hoy, lo más seguro es que la Cataluña recién independizada quedara fuera de la UE (al menos al principio), así que no está asegurado que contaran con el Euro. Pero lo más seguro es que así fuera, ya que en ausencia de una moneda propia lo más probable es que se le permitiera seguir utilizando la moneda europea. Pero claro, teniendo en cuenta que ni CiU ni ERC (los partidos mayoritarios en Cataluña) son partidarios a un cambio de sistema económico, nos encontraríamos con una Cataluña que sigue estando controlada por la Troika, con su parte de la deuda española aún por pagar, y sin garantías de poder permanecer mucho tiempo en la eurozona. Sí, es cierto que Cataluña sufre un expolio fiscal escalofriante por parte de España (de hecho, éste es el motivo principal de que Cataluña quiera la independencia), pero el Estado catalán independiente… ¿Conservaría la totalidad de sus ingresos? ¿Lograría, con su nueva situación económica, hacer frente a la deuda que le reclamaría Europa? ¿Y España, principal comprador de los productos fabricados en Cataluña, seguiría consumiendo los productos catalanes de buen grado?

Sin un importante cambio económico está más que demostrado que el nuevo Estado catalán independiente sería inviable, y que la única manera de hacer al nuevo país atractivo para las empresas, tanto autóctonas como internacionales, sería devaluar aún más el coste de la mano de obra catalana. Y eso se logra por medio de rebajar aún más los derechos sociales. Y no olvidemos que también debería mantenerse la “manga ancha” que ya tiene hoy en día el gobierno catalán con el fraude fiscal para que empresas como Estrella Damm no abandonaran el país, y que sería necesario establecer por ley condiciones muy favorables a las grandes empresas del capital para que éstas quisieran venir y dar empleo (y pagar impuestos) en el país catalán.

En resumen, que dicho nuevo estado catalán nacido de la Declaración Unilateral de Independencia vería cómo los derechos sociales siguen violándose sistemáticamente, y cómo el Capital seguiría campando a sus anchas. Pero obviamente aquí no se acabaría la historia, ya que el tejido asociativo catalán, ya hoy día muy rico, seguramente seguiría actuando y creciendo, juntamente con los partidos de izquierda que ya hay, y los que podrían surgir. Así, para plantar cara a la nueva situación neoliberal del joven Estado sudeuropeo surgiría necesariamente un frente de izquierdas fuerte y cohesionado, que yo no tengo ninguna duda de que sería perfectamente capaz de acabar tomando las riendas del país de 7 millones de habitantes que sería la Cataluña independiente.

Así, si el PP de Mariano Rajoy impide la consulta soberanista catalana, como el Zar Nicolás en 1914, está haciendo “un regalo a la Revolución”. Parece increíble que las fuerzas del régimen no vean que la manera de hacer que todo siga como antes es, precisamente, cambiándolo todo, y que el referéndum es la manera de lograr perpetuarse en el poder unos cuantos años más. Pero no. Ya sabemos que nuestros políticos no son de muchas luces, y frente a la más que segura negativa por parte del gobierno español al referéndum, debe nacer la esperanza de que se ha abierto una puerta hacia la verdadera revolución. Y en Cataluña ya existe ahora la conciencia y la organización necesarias para llevar a cabo dicha revolución. Sólo es necesario tener el contexto adecuado para que tenga lugar. Y el futuro Estado catalán independiente, fallido debido a las imposiciones del sistema, es el contexto ideal para que ésta ocurra…

Así, Cataluña no sólo avanza hacia la independencia. Avanza hacia la revolución… y el socialismo.

Artículo escrito por Enric Cardona García

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12 respuestas a La revolución catalana

  1. Moscú dijo:

    Interesante artículo este que has puesto Disidente. Eso sí, si llegara a plantearse ese escenario para una Revolución Socialista espero que se propague y contagie por el Estado español, al menos en alguna de sus regiones. Sería la mejor forma de poner fin al gobierno reaccionario facha de Rajoy y al régimen borbónico capitalista postfranquista, esto es en lo que la mayoría de los españoles de izquierda deberíamos pensar y no en una vuelta al poder del otro pilar de este régimen capitalista: el P$o€, tan traidor y falso como todos sus compañeros de la socialdemocracia y el socioliberalismo vendido al capital.

    “como el propio Artur Mas ha reconocido hoy, lo más seguro es que la Cataluña recién independizada quedara fuera de la UE (al menos al principio), así que no está asegurado que contaran con el Euro.”

    No es eso tan malo, de una forma u otra hay que empezar a romper con una organización capitalista supranacional como la UE, que para lo único que sirve es para ir rompiendo y destruyendo conquistas sociales históricas. Yo estoy en contra de la U€ del capitalismo y su moneda única.

  2. Pingback: La revolución catalana

  3. Moscú dijo:

    Aquí traigo una noticia de la que lo más seguro es que la Falsimedia capitalista no diga nada: http://lamanchaobrera.es/huelga-general-en-corea-del-sur-por-la-represion-masivas-a-los-sindicalistas/

    Ellos prefieren dedicarse a propagar bulos sobre la “terrible dictadura” de Corea del Norte, porque claro, el sur es un “paraíso del capitalismo”.

  4. Fantastic l’escrit de l’Eric! molt encertat!

  5. Gracias a todo el mundo por vuestros comentarios, se presenta por aquí el autor del artículo jeje

    Compañero Moscú, cuando escribía eso, no me refería a que fuera necesariamente “malo”. Yo soy el primero que, pese a no ser nacionalista ni independentista (soy iberista y confederalista), preferiría, si se independizara Cataluña, que ésta quedara fuera de la UE. Sólo decía que eso sería “malo” (o mejor dicho, poco conveniente) para los que quieren que el sistema continúe tal y como funciona ahora. Porque para hacer “viable” una Cataluña independiente tal y como funciona hoy día, sería indispensable que conservara su mercado común. Como ya he dicho, la única independencia viable es aquella que va acompañada de un importante cambio económico-social. Y en el fondo, gran parte de las ciudadanas y ciudadanos catalanes lo saben.

    De hecho, la mayoría ya dicen que quieren independencia para cambiarlo todo. Pero por desgracia en el independentismo hay muchos que quieren precisamente “cambiarlo todo para que todo siga igual”. Pero no lo permitiremos.

    Y cualquier crítica, o detalle, o amenaza, o insulto, o lo que sea que se me quiera decir, podéis pasaros por mi blog para dejar vuestro mensaje! jeje

    ECG.

    • sukoi27 dijo:

      Estando de acuerdo con todo lo que dices…un pequeño matíz. No veo yo tan claro eso de que la mayoría esté por cambiarlo todo. Yo mas bien pienso que la mayoría esta por que volvieramos a los tiempos de la burbuja…y he ahí la gran derrota de la izquierda, que evidentemente no quiere nadie lo que tenemos ahora….pero nadie se va a conformar con lo que nos toca en un justo reparto…y no me refiero a justo a nivel nacional, se pongan los limites donde se pongan, sino a nivel mundial…
      Vamos que a nivel sociologico soy pesimista con el futuro de la izquierda y sus soluciones….tengo claro que una burbuja de lo que fuera nos haría el culo gaseosa y nos convertiría en fieles adoradores del capitalismo.
      Siento ser pajaro de mal aguero….pero cuando lo era sobre el camino por el que íbamos, no se me hizo ni caso y ahora tampoco se me hará…pero bueno, no es mas que un augurio, baso en lo que veo, pero sin mas….
      En lo demás , muy interesante todo y ojalá que vaya todo lo mejor posible…jajaja….y dejad la puerta abierta al salir,….jajajaja

      • Moscú dijo:

        Hola Sukoi, ¿qué tal? Creo que llevas razón en lo que tienes, a mí es un hecho que me disgusta bastante como persona de izquierdas y militante de la izquierda revolucionaria. Sí, me preocupa mucho que el personal siga tan ciego (por culpa de la propaganda burguesa y mentirosa de Falsimedia, aquí tendríamos que tirar de Gramsci en lo de las hegemonías) y lo que quiera es volver a la etapa de expansión capitalista, vamos, a lo de antes, que era otra porquería y otro engañabobos. Eso sí, si para algo me ha servido a mí todo lo que ha pasado es para que no me puedan engañar en la vida, tengo 23 años y ya sé de que va esto, así que a mí no me van a timar los Aznares y compañía que vengan de turno a venderme “el paraíso del crecimiento económico en el capitalismo” porque ya sé lo que es y lo que esconde, porque claro, aquí se vende que en la burbuja todo el mundo vivía fenomenal, cuando en realidad había una acumulación en manos de unos cuantos (lo normal del capitalismo), desigualdades y pobreza y miseria en mayor abundancia de lo que vendían.

        Por cierto, me acabo de leer el Estado y la Revolución, ¡¡magnífico Lenin!!

        • sukoi27 dijo:

          jejejeje Moscú…tu ya venías con el gen de fabrica….solo habia que sacarte de debajo de la montaña de mentiras con las que te bombardean cada día…haces bien leyendo a los clásicos. Y feliz año nuevo, un poco tarde …jajajaja

          • Moscú dijo:

            Sí, hay que leer a los clásicos del marxismo y el pensamiento crítico para luchar contra el capitalismo y su dictadura burguesa.

  6. Pingback: El Disidente | Reinformant

  7. Pep Farriol dijo:

    Dices:
    “nos encontraríamos con una Cataluña que sigue estando controlada por la Troika, con su parte de la deuda española aún por pagar,”
    Pero eso no es cierto. Piensa que la deuda española es del Reino de España y la única forma de que una Cataluña independiente se hiciera cargo de parte de la deuda del Reino sería:
    1- Que el Reino de España reconociera a la República de Catalunya.
    2- Que, mediante negociaciones, la República de Catalunya aceptara hacerse cargo de una parte de esa deuda.
    3- Que el boicot a los productos catalanes ya existe en mayor o menor grado desde 2006. El recrudecimiento del boicot en caso de independencia ya está calculado: http://www.wilson.cat/ca/comunicats-conjunts/item/215-dos-m%C3%A9s-dos-s%C3%B3n-mil-els-efectes-comercials-de-la-independ%C3%A8ncia.html
    Por esto dudo mucho que una República de Catalunya fuera inviable.

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